Pisé un mundo nuevo, salado; hirviente
Nunca imagine mis manos amando su piel
Caliente y mia , tan libre y de nadie
Caricias que devoraron y se desvanecieron
Allí; en el fondo de un vaso roto.
Tu compañía y cuerpo en el fin
De la respiración; justamente
Donde la razón se confunde
Un cigarro forjado de ti y de mi
Termina quemando la mente
Un recuerdo de tu olor
Bellos diamantes cortando
Las cenizas de la noche
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